“”Si, pero… Si, y si…


 “Si, pero…Si, y si…”

Cuando era un chiquillo, esa alegría de encontrar hojas de colores y ponerse a dibujar, no se puede olvidar…

Pero nunca falta quien diga: Si, me gusta tu dibujo, pero… O en la escuela, que no pocas veces es un dolor de muela, no falta el niño que viendo que el trabajo de un compañero recibió 10 o A de calificación, se apresure a encontrar algún error y llame la atención de la maestra, con lo cual consigue que al otro le bajen la nota, sin aumentar la de el.

Es que desde muy chicos aprendemos a criticar y a fijarnos en lo que falto, sin agradecer por lo que ya está, se tiene o se logro y conforme crecemos usualmente empeoramos.

Siempre está el “pero” de las cosas y personas: si, yo no digo que no es bueno pero… Si, el vestido es bonito pero… Si, obtuvo una buena nota en el examen pero… Si, realizó un bien trabajo pero y así la cantidad de ejemplos es infinita.

Pero si consiguiéramos cambiar, la forma en que “nos hablamos” y le hablamos a los demás, eso lo creamos o no produciría un cambio en nosotros(nuestras conexiones cerebrales) y en la actitud y estima de los demás.

Ojalá, aprendiéramos a decir: Si , tú dibujas muy bien “y” tienes mucha imaginación… Si el vestido es bonito y va muy bien con el color de tu piel… Si, has obtenido una buena nota “y “ además has mejorado mucho en la escuela…Si, has hecho un buen trabajo y además nos has enseñado una mejor manera de hacerlo etc.

Si, todos tenemos espacio para mejorar, pero difícilmente estaremos dispuestos a realizar el esfuerzo y dar la milla extra, sino cambios el diálogo interno.

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#dialogointerno

#elogiar

#neurociencia

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