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De la deuda externa a la deuda eterna…

“De la deuda externa a la deuda eterna…” Si existe una forma de mantener a alguien esclavizado, es mantenerlo endeudado… Es verdad que por nuestras calles se pasea la impotencia de la deuda externa, que nos va hundiendo en la miseria y dejándonos con hambre; esa señora coqueta y elegante que se lleva el mundo por delante, seduce nuestros aires de grandeza, nos da solo a probar de eso que llaman prosperidad, pero nos deja peor de cómo nos encontró. Desde niño, escuché a los abuelos decir, que el futuro estaba hipotecado, porque los políticos nos habían endeudado y aunque no comprendí a cabalidad, lo que decían era verdad. En aquellos años la moneda nacional(el quetzal) valía lo mismo y a veces más que lo que ahora llaman divisa( que es algo así como la economía adquiere visa) y la devaluación e inflación eran términos prácticamente desconocidos. Hasta que el gobierno empezó a pedir prestado, para disque darle progreso al país, pero en vez de eso las cosas empeoraron, con obras que par...

A veces la vida…

 “A veces la vida…” A veces la vida es como un código de barras, donde cada barra completa el código que hace que aquello tenga sentido. Si, hay barras que quisiéramos quitarlas, son momentos, son pasajes de nuestras vidas que quisiéramos que no estuvieran allí. Cuando estudie álgebra booleans,se trataba de unos y ceros, de compuertas, de simbología lógica, que parecía no tener lógica hasta que se ponían a interactuar con aquellos unos y ceros. Y si en nuestras vidas los unos fueran esas cosas que suman y nos dan satisfacción y los ceros esos momentos vacíos y que parecen sin sentido, pero sin los mismos el código de barras sería ilegibles  no se podrían escanear y los símbolos lógicos no tendrían lógica. Porque todo en nuestra vida suma aunque parezca que resta. Oxwell L’bu copyright 2025 #algebrabooleana #logica #lavida

“De publicista a malabarista”

 “De publicista a malabarista” Sin tener dotes de artista, caí como paracaidista, en una agencia de publicidad fui a parar, juro que es verdad… Creo que pocos pueden poner en su curriculum vitae, tantas ocupaciones tan dispares como el susodicho. Pero en verdad trabajé en una agencia de publicidad, en mis tiempos de estudiante en los no fui tan brillanté.  Fue por esas causalidades de la vida, que un amigo  Armando Delgado, que era el jefe creativo de dicha agencia, se le presentó la emergencia de contratar a un copy. Yo acepté sin saber a lo que me metía, por eso de la necesidad, porque en realidad lo que yo estudiaba no tenía nada que ver. Me dijeron será el copy de la agencia, yo sin dudarlo acepta, aunque no tenia ni idea de a qué se refería. Empecé por crear slogans y anuncios cortos por escrito, pero por andar de metido, en poco tiempo me vi diseñando hasta ropa. Un día me pidieron que escribiera un jingle y yo sin saber de que se trataba, me metieron en un estudio ...

“”Si, pero… Si, y si…

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 “Si, pero…Si, y si…” Cuando era un chiquillo, esa alegría de encontrar hojas de colores y ponerse a dibujar, no se puede olvidar… Pero nunca falta quien diga: Si, me gusta tu dibujo, pero… O en la escuela, que no pocas veces es un dolor de muela, no falta el niño que viendo que el trabajo de un compañero recibió 10 o A de calificación, se apresure a encontrar algún error y llame la atención de la maestra, con lo cual consigue que al otro le bajen la nota, sin aumentar la de el. Es que desde muy chicos aprendemos a criticar y a fijarnos en lo que falto, sin agradecer por lo que ya está, se tiene o se logro y conforme crecemos usualmente empeoramos. Siempre está el “pero” de las cosas y personas: si, yo no digo que no es bueno pero… Si, el vestido es bonito pero… Si, obtuvo una buena nota en el examen pero… Si, realizó un bien trabajo pero y así la cantidad de ejemplos es infinita. Pero si consiguiéramos cambiar, la forma en que “nos hablamos” y le hablamos a los demás, eso lo cream...